Barcelona podría sufrir restricciones de agua por la sequía

  • Las medidas de ahorro de agua anunciadas por el Ayuntamiento ponen de manifiesto la necesidad de obtener nuevos recursos para garantizar el suministro
  • Siguiendo la tendencia de los últimos tres años, se prevé una bajada de las precipitaciones que reduciría las reservas que alcanzan la ciudad
  • Los recursos hídricos del litoral central podrían disminuir en un 22% para mediados de siglo

Las medidas de ahorro de agua anunciadas recientemente por el Ayuntamiento de Barcelona en caso de decretarse la alerta por sequía demuestran que estamos ante una situación preocupante que nos obliga a habilitar todos los recursos al alcance para garantizar el acceso al agua potable”, sostiene José Luis Gallego, divulgador ambiental y uno de los coordinadores de SOS Sequía, la plataforma ciudadana por el agua.

Las previsiones apuntan que el primer trimestre de 2018 tampoco será un periodo de lluvias abundantes en la ciudad de Barcelona, en línea con el periodo de tres años consecutivos con menos lluvia de lo normal, lo que previsiblemente agravará la situación de forma preocupante y traerá un escenario de sequía hacia la primavera.

A largo plazo, los modelos climáticos señalan el adelanto del calentamiento global en el área del Mediterráneo, lo que provocará sequías cada vez más redundantes y severas.

Según Javier Martín-Vide, catedrático de Geografía Física de la Universidad de Barcelona, director del Instituto de Investigación del agua (IdRA) y coordinador de SOS Sequía, “En Cataluña, en concreto, y para mediados de siglo, se proyecta una reducción de la disponibilidad de recursos hídricos de un 9,4% en las comarcas pirenaicas, de un 18,2% en las interiores y de un 22% al litoral central, donde se incluye el área Metropolitana de Barcelona”.

Otra cifra que confirmaría esta tendencia son los datos publicados en el Tercer informe sobre el cambio climático en Cataluña, que prevé una caída de las precipitaciones de entre un -2% y un -7% en el decenio 2012-2021 al territorio catalán.

Reservas de agua escasas

Según ha informado recientemente el Servicio Meteorológico de Cataluña (Meteocat), en el 2017 las lluvias se han reducido un 13% respecto a lo habitual. Uno de los datos más remarcables de estas precipitaciones es el marcado carácter irregular: el 40% de las mismas se produjeron en sólo dos jornadas, el 24 de marzo y el 19 de octubre. Asimismo, el 70% del conjunto de precipitaciones del año se ha concentrado en 13 días.

Otro de los indicadores analizados por SOS Sequía es el Índice de Precipitación Estándar (IPE), un dato que aporta información sobre el estado de las aguas subterráneas, de los cursos de agua y del almacenamiento de agua en los embalses.

Tal como refleja el mapa del Meteocat, la mayor parte del territorio catalán se encuentra en un nivel que va de sequía moderada a sequía excepcional, esta última localizada sobre todo en la demarcación de Tierras del Ebro y algunas comarcas del Gironés.

mapa np barcelona

FUENTE: http://www.meteo.cat/wpweb/climatologia/el-clima-ara/estat-de-la-sequera-pluviometrica/

“El sistema Ter-Llobregat presenta un elevado nivel de vulnerabilidad en episodios de precipitaciones reducidas, lo que ha provocado en el pasado y podría provocar en un futuro no muy lejano restricciones en el uso de agua potable”, afirma José Luis Gallego.

El coordinador de SOS Sequía añade que, a pesar de que de momento el escenario de sequía no es comparable al que se vivió en 2008, su relación directa con el cambio climático genera mucha más incertidumbre.

Ante este escenario, Gallego sostiene que “es necesario estar preparados y actuar con antelación, con una gestión del agua eficaz”. El divulgador ambiental ha destacado, por ejemplo, la existencia de infraestructuras que harían posible la reutilización de agua regenerada al área de Barcelona y “que no se han puesto nunca en marcha”.